Leí en un artículo la siguiente frase: “las mujeres que fingen se olvidan de ellas mismas y sobredimensionan el papel del hombre”, pues yo opino que las mujeres fingimos porque precisamente estamos pensando en nosotras y queremos conseguir algo sacándole provecho al que tenemos al lado, es decir, al hombre.

Hay mujeres que fingen inocencia, sumisión, un poco de inseguridad y debilidad porque estas actitudes por lo general están relacionadas con “las princesas” y los hombres caen redonditos puesto que ellos creen satisfacer sus necesidades masculinas de ser el protector y proveedor. Entonces podemos muchas veces lograr que nos carguen algún paquete, nos muevan unos mueblecitos de aquí para allá, nos abran alguna botella, nos conecten la PC (esa es mía), etc. Trabajitos que, estando solas, podríamos efectuar con mucha facilidad pero ya que se tienen hombres disponibles pues adelante.
Existen las mujeres que fingen ser unas pobrecitas, que todavía sufren los estragos de una relación pasada, que han sido maltratadas por la vida, derraman una lagrimita por aquí, otra por allá para que el hombre al momento de tratar con ellas o hasta tal vez cuando están teniendo relaciones sexuales, lo hagan de una manera mas dulce, como si fueran unas rosas o unos pequeños polluelos recién salidos del nido. Los agarramos por el sentimiento y así podemos manipularlos a nuestro antojo.
También está el tema comentado a lo largo de la historia: Las Mujeres Fingimos El Orgasmo. ¡Dios!, Sí, sí, sí, oh sí ¡sí! ¡Eres el mejor!... o tal vez no tanto. Puede ser que tu pareja te haya estado engañando todo este tiempo. De acuerdo al artículo de Sex Files más del 70% de las mujeres fingen el orgasmo, a través de gemidos, sonidos, cambios bruscos en la respiración etc.
Algunas veces lo hacemos porque nos duele y al fingirlo podemos provocar que ustedes terminen más rápido, otras veces es porque nunca hemos sentido un orgasmo y cuando nos hacen cosquillas pensamos que es “El Gran O” y actuamos tal como lo vimos en la tele y casi siempre fingimos para que no se sientan mal y dañemos su habilidad como amantes. Es realmente fácil sino lo creen miren el siguiente extracto de la película “When Harry Met Sally” (él cree que puede diferenciar cuando una mujer finge un orgasmo)
Nos hacemos las santas cuando somos unos diablitos, nos hacemos las tontas cuando nos conviene, es decir, fingimos en el trabajo, con nuestra pareja, con nuestros padres, con los amigos, con todos. Pero debemos ser responsables hasta para hacerlo, tampoco es bueno tanto abuso.

¿Me crees capaz?






