martes, 4 de diciembre de 2007

Divagar... ¡Vagar!

Según el diccionario de la lengua española Divagar es desviarse, al hablar, al realizar una tarea o al escribir del asunto que se está tratando.

Cada vez que empiezo un nuevo post me conecto al Internet para buscar un poco de inspiración y poder bloggear pero comienzo a abrir página tras página que no tiene nada que ver con el tema y termino viendo videos de programas de concursos japoneses en el Youtube; es que esos japoneses son tan locos, a quien se le hubiese ocurrido hacer el juego Tetris con humanos… ven ya estoy divagando.



Este conjunto de ideas sin ilación, unidas por asociaciones al azar, expresadas sin un contexto no pretenden establecer nada sólo estar presentes y desviar el objetivo final.

Divagar puede ser positivo cuando se hace con cierta planificación, aunque parezca loco lo que escribo. Si te pasas la vida imaginando sin rumbo terminará afectando tu progreso como persona. Pero si dedicas una porción de tiempo para dejar volar tu mente, puede ser muy productivo.

Si te encuentras frente a un problema, te concentras en la solución buscando todos los antecedentes posibles pero en un momento la lógica se agota y la mente tiende a irse por otros caminos en la búsqueda de una respuesta.

Es conveniente dejar divagar la mente y presenciarlo como un simple espectador, pasado unos minutos, recién se debe hacer el esfuerzo por analizar y buscar un significado. Mediante este sistema se resolvieron muchos problemas científicos importantes y se inventaron muchos objetos que hoy son familiares para nosotros.



Divagar también puede ser negativo dado que muchos estudiantes no se concentran en los libros de texto, no estudian y empieza a realizar garabatos en sus cuadernos o también puede ser causante de accidentes automovilísticos porque los conductores no están atentos al camino.

Estas divagaciones mentales son un fenómeno psicológico que experimenta todo el mundo con una frecuencia sorprendente y por eso que los científicos señalan que el tema empieza a cobrar importancia.

Michael Kane, psicólogo de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro, pidió que sus estudiantes hablaran de sus pensamientos en ocho ocasiones aleatorias cada día, durante una semana. Descubrió que en promedio, los jóvenes no pensaban en lo que hacían un 30% de las veces.

En algunos estudiantes, la proporción subió al 80 o 90%. De los 126 participantes, sólo uno negó que su mente divagara en los momentos en que se le pidió revelar lo que pensaba.



El resultado puede ser trágico. Kane recordó el caso de un profesor universitario, quien en un caluroso día de agosto del 2003 llegó en su automóvil a su trabajo en Irvine, California. El profesor estaba tan distraído que no recordó que su hijo de 10 meses iba en el asiento posterior. El infante murió por el calor excesivo.

La mente divaga entre el 15 y el 20% del tiempo y la gente ni siquiera se percata de ello.

¿Cuál es el origen de este fenómeno?

Según los científicos de la Universidad de California, la mente siempre trata de divagar, en cada oportunidad. La mente no sólo tiene el objetivo de completar la tarea en la que debería concentrarse, sino en metas personales que escapan de nuestra conciencia inmediata.

Las evidencias aportadas por las tomografías cerebrales vinculan la divagación con el funcionamiento básico del cerebro. Malia Mason, del Hospital General de Massachusetts de la Universidad de Harvard, reportó junto con varios colegas que la divagación utiliza el mismo circuito empleado por la gente cuando se le dice que no haga nada o que ponga su mente en blanco.



Mason destacó que el hecho de que el cerebro humano divague no significa necesariamente que exista un motivo para ello. Especuló que quizás, la mente divaga simplemente porque puede hacerlo.

Si se dan cuenta recorremos buena parte de la vida en piloto automático, hay muchas cosas que podemos hacer sin pensar en ello, desde el conducir hasta el comer… Puede ser que se nos olvide ocasionalmente el voltear en cierta calle de camino a casa, pero nos las arreglamos bastante bien durante el día.

Divagar también se convierte en una forma entretenida de pasar el rato, sobretodo cuando se está de vacaciones como yo y no se tiene absolutamente nada que hacer.



¿Cuántos de ustedes habrán empezado a divagar al leer este post? ¡PONGAN ATENCION!

2 comentarios:

Black_29 dijo...

jajaja mismo homero simpson cuando le hablan y el piensa en donas!! o su clasico: cerveshaaaaa!!!

Tikki, The Unholy One dijo...

Si el cerebro no divagara, probablemente explotaria. Hasta donde sé, el cerebro, siempre en actividad, siempre se las arregla para seguir pensando. Tal vez el nombre de esa cancion ke siempre te gusto pero cuyo nombre no puedes recordar, o ese problema ke tienes en el trabajo ke no sabes como resolver; aunke dejes de pensar en ellos, el cerebro sigue intentando resolverlos, a su modo. Lo mismo pasa con el sueño. Los sueños son el reflejo de la actividad cerebral subconsciente, casi como lo ke muestra la pantalla mientras procesa un problema XD.

Oye, tienes un meme pendiente en mi blog, te contagio para ke sea tu primera vez conmigo ;)